2021: El año en el que empezamos a hablar abiertamente sobre salud mental

*Por Nathalia Martinez Marquez.

  • INTRODUCCIÓN

Debido al contexto de pandemia por el coronavirus la sociedad en general tuvo que adaptarse a un nuevo modo de vida, inicialmente con las medidas de confinamiento impuestas en diversos países, nos encontrábamos ante un presente y futuro incierto, no teníamos mucha idea del panorama que estábamos pasando, como se desarrollaría esta enfermedad, solo vislumbrábamos el nivel de mortalidad percibido en aumento que generó un gran pánico al observar la pérdida de cada ser querido que apaga su alma.

Desde ese escenario pudimos darnos cuenta que el contexto de pandemia no solo afectaba a la salud física de las personas sino también a la salud mental de las mismas, generándose así una diversidad de sucesos como pasar por el periodo de duelo, el encause de trastornos mentales en aumento, el elevado índice de violencia y suicidios.

Es necesario reflejar el impacto del COVID 19 en la salud mental de la población, como también que las mismas personas se den cuenta de la importancia del cuidado de su salud mental, debido a que también tiene consecuencias en su desenvolvimiento de sus tareas cotidianas y en sus dinámicas familias, laborales y sociales.

  • IMPACTO DE LA PANDEMIA POR COVID 19 EN LA SALUD MENTAL 

De acuerdo a Rosenberg et. al (2021), las poblaciones de personas mayores se encuentran entre las más afectadas por la pandemia de COVID-19 en términos de gravedad de la enfermedad y mortalidad. También es más probable que sufran impactos psicológicos debido al aislamiento, que se complica por problemas de salud física y comorbilidades médicas preexistentes, y acceso reducido a la atención.

“Además, los confinamientos y el desvío de todos los servicios de atención de la salud al control y atención de la COVID-19 afecta a las personas que viven con enfermedades mentales graves, a quienes se les ha dificultado el acceso a la atención de la salud mental durante la pandemia”. (Rosenberg et. al ,2021, p.536)

Otro grupo de riesgo son las y los profesionales de salud en la atención primaria debido a que el equipo de protección con el que cuentan es inadecuado o insuficiente, muchos de ellos experimentan situaciones que según documentaron impacta en una mayor prevalencia de angustia psicológica como también de estrés, ansiedad y temor de infectar a sus familias. Siendo estos susceptibles a experiencias de trauma y confusión debido a que el coronavirus, al ser una enfermedad nueva, desarrolla una limitación en cuanto a la atención efectiva a las y los pacientes. 

En cuanto a las repercusiones sobre la salud mental Tausch, el al., (2021) arriban a lo siguiente:

  • Las personas infectadas y que se recuperan de COVID-19 están experimentando altas tasas de problemas de salud mental. En personas sin antecedentes psiquiátricos, un diagnóstico de COVID-19 se asoció con una mayor incidencia de un primer diagnóstico psiquiátrico en los siguientes 14 a 90 días en comparación con otros seis eventos de salud.
  • La tasa de incidencia fue más alta para los trastornos de ansiedad, el insomnio y la demencia. La incidencia estimada de un diagnóstico neurológico o psiquiátrico en los siguientes 6 meses después de la infección por COVID-19 fue · 62%, con · 84% recibiendo su primer diagnóstico de este tipo. Los riesgos eran mayores, pero no se limitaban a personas con COVID-19 grave.
  • Una encuesta realizada por la Organización Panamericana de la Salud en 2020 en 33 países y dos territorios de América Latina y el Caribe, concluyó que las medidas de cuarentena estaban asociadas con el consumo social en línea y el consumo de alcohol con un niño presente. También hubo una asociación positiva entre la ansiedad y los patrones de consumo de alcohol, como beber antes de las 5 de la tarde y episodios de consumo excesivo de alcohol.
  • Un estudio para el Foro Económico Mundial encontró que un año después del inicio de la pandemia, un promedio del 45% de los adultos de 30 países encuestados informaron que su salud emocional y mental se había deteriorado. Los encuestados de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Perú y Estados Unidos informaron una peor salud mental a niveles superiores al promedio mundial.
  • Las y los cuidadores de niños y niñas también enfrentan desafíos de salud mental; El 85% de los cuidadores encuestados en Colombia, Costa Rica, El Salvador y Perú informaron al menos un síntoma de deterioro de la salud mental durante la pandemia incluía sentirse triste (48%), temeroso (60%) y tener insomnio (59%). Las madres y los padres, as y los cuidadores no remunerados de adultos y las madres y padres-cuidadores (personas en ambos roles) en los Estados Unidos tenían una salud mental significativamente peor que los adultos que no desempeñaban estos roles, incluidas cinco veces más probabilidades de presentar síntomas adversos de salud mental (madres/padres-cuidadores). 
  • Otro estudio de jóvenes de 15 a 29 años en países de América Latina y el Caribe encontró que  el 52% había experimentado un estrés más significativo y el 47% tuvo episodios de ansiedad o ataques de pánico durante su cuarentena.
  • Para mayo de 2021, la cantidad de trabajadores y trabajadoras de la salud que se habían infectado con COVID-19 en América Latina y el Caribe superaba los 1,8 millones, mientras que 9000 habían muerto a causa del virus. Las y los trabajadores de la salud y de primera línea que enfrentan mayores riesgos físicos, altas demandas laborales y estigmatización social también se han visto gravemente afectados por la pandemia.
  • Personas con afecciones psiquiátricas previas mostraron puntuaciones significativamente más altas en las escalas de trastorno psicológico general, trastorno de estrés postraumático y depresión. Además, se encontró que las personas con un diagnóstico reciente de un trastorno mental tenían un mayor riesgo de infección por COVID-19 y también tenían una mayor frecuencia de resultados adversos, lo que representa un factor de riesgo adicional para empeorar la salud mental.
  • La pandemia de COVID-19 también ha contribuido a la recaída y la exacerbación de los síntomas de salud mental en personas con afecciones de salud mental preexistentes.

Según Rosenberg et. al (2021), la pandemia es un cimiento para aumento de suicidios en el mundo asimismo en el estrés económico, inseguridad laboral, desempleo, aislamiento social, disminución del acceso al apoyo comunitario, barreras para el tratamiento de salud mental, problemas de salud física especialmente entre adultos mayores.

“Es probable que el cierre prolongado de escuelas tenga un efecto profundo en la salud mental de niñas y niños, adolescentes y adultos jóvenes en todo el mundo. Aparte de los importantes beneficios académicos de la escolarización, las escuelas tienen un papel esencial en la formación del bienestar mental de las y los jóvenes al proporcionar un espacio estructurado y supervisado para el desarrollo socioemocional, redes de amistad y apoyo social, protección contra conductas de riesgo y explotación laboral, retrasos en el matrimonio y la maternidad precoces, y servicios de vigilancia para detectar e intervenir a tiempo para reducir el abuso infantil.” (Rosenberg, et.al., p.537)

  • RECURSOS DE AUTOAYUDA PARA ENFRENTAR SITUACIONES QUE EMPEOREN NUESTRA SALUD MENTAL 

A causa de la afectación a la salud mental en contexto de pandemia como atención primaria los Estados dispusieron atenciones telefónicas con profesionales en psicología quienes,  de acuerdo al caso o el daño psicológico o psíquico, procedan en su intervención ya sea en la crisis en desarrollo o a la derivación a centros que cuenten con estos profesionales para una atención presencial. 

Aparte de lo anteriormente señalado diversas organizaciones han desarrollado materiales tanto ilustrativos como textuales para el manejo de diversas situaciones que afecten la salud mental, una de ellas de autoría de la Organización Mundial de la Salud (OMS) llamada “Hacer lo que importa en tiempos de estrés: una guía ilustrada”. En dicho material se  plasma técnicas de autoayuda para el manejo del estrés se pueden practicar con solo unos minutos cada día e incluyen ejercicios de audio complementarios. 

Otro material elaborado es una Guía para un afrontamiento eficaz del proceso de desconfinamiento “¿Y AHORA QUÉ?” Elaborada por profesionales en psicología del Colegio de Psicólogos de Madrid, entre otras guías de acceso abierto y gratuito para el público en general encontradas en su sitio web.

  • ¿QUÉ PODEMOS AGUARDAR PARA ESTE 2022?

Si bien se ha comprendido la afectación a la salud mental como algo que puede pasar en la cotidianidad, como sociedad debemos terminar de romper ese tabú respecto a nuestra propia salud mental y tomar conciencia, dejar de lado esa incorrecta estigmatización de acudir al psicólogo o psicóloga o a un(a) profesional de la salud mental.

Los países por medio de sus sistemas de gobierno deberían idóneamente reforzar los mecanismos de atención publica en los sistemas de salud estatales,considerando extender el número de profesionales en psicología en cuanto a la atención, ya sea porque el mismo equipo de trabajadores de salud lo necesita para desempeñar una mejor labor como la población en general para acceder a una atención en salud mental de calidad.

BIBLIOGRAFIA

Tausch, A., E Souza, R. O., Viciana, C. M., Cayetano, C., Barbosa, J., Hennis, A. J., & Organización Mundial de la Salud. (2021). Strengthening mental health responses to COVID-19 in the Americas: A health policy analysis and recommendations. The Lancet Regional Health – Americas, 20, 100118. https://doi.org/10.1016/j.lana.2021.100118

Rosenberg, S., Mendoza, J., Tabatabaei, H., The Pandemic-Mental Health International Network (Pan-MHIN), & Salvador, L. (2021, 1 junio). COVID-19 mental health impact and responses in low-income and middle-income countries: reimagining global mental health. ScienceDirect, 9. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2215036621000250

Organización Mundial de la Salud. (2020). Hacer lo que importa en tiempos de estrés: una guía ilustrada. Recuperado 1 de febrero de 2021, de https://www.who.int/docs/default-source/mental-health/sh-2020-spa-3-web.pdf?sfvrsn=34159a66_2

Colegio de Psicólogos de Madrid. (2020). Guía para un afrontamiento eficaz del proceso de desconfinamiento ¿Y ahora qué? Colegio Oficial de Psicología de Madrid. Recuperado 1 de febrero de 2022, de https://www.copmadrid.org/web/publicaciones/guia-para-un-afrontamiento-eficaz-del-proceso-de-desconfinamiento-y-ahora-que

 

*Titulada en Lic. en Derecho, Ciencias Políticas y Sociales, como también en Psicología de la Universidad Mayor Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca. Defensora Voluntaria de Derechos Humanos y Defensora de oficio en Materia de Familia, Niñez y Adolescencia (2021). Comprometida social y académicamente en realizar investigaciones sobre género y derechos de las mujeres; ha elaborado un Protocolo de Actuacion para Víctimas de Violencia Psicológica en el ámbito psicojurídico forense como también se encuentra elaborando una investigación acerca de la Eficacia del Derecho a la salud mental en el Estado Plurinacional de Bolivia en tiempos de pandemia por Covid 19 en materia constitucional. Activista, feminista y mujer de derecho con la voluntad y convicción de poder coadyuvar en proyectos de acción social con el propósito de generar un impacto positivo y transformador en la sociedad.