Procedimientos judiciales adaptados para menores víctimas de violencia sexual: enfoques y principios

Por: Lucía Ortiz Morales.

La violencia sexual contra menores es una manifestación extrema de la desigualdad de género y una violación flagrante de los derechos humanos fundamentales. Es por ello necesario abordar estos casos con enfoques sensibles al trauma, reconociendo las complejas intersecciones entre género, edad y poder que influyen en la experiencia de las víctimas.

Las estadísticas revelan la magnitud alarmante de este problema. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, se estima que una de cada cuatro niñas y uno de cada seis niños experimentarán algún tipo de abuso sexual antes de cumplir los 18 años 1, hablando del Perú, los datos proporcionados por los Centros de Emergencia Mujer (CEM) revelan una preocupante tendencia en cuanto a la violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes en el Perú. Solo en este año 2023, los centros de emergencia mujer han reportado cerca de 23 mil casos de violencia sexual para todo tipo de edad y lo que causa preocupación es que el 71 % de situaciones corresponden a niñas niños y adolescentes que son cerca de 16 mil 296 casos, en el período de enero a abril de 2022, se registraron un total de 17,247 casos de violencia, de los cuales el 32.5% correspondió a violencia sexual. En el año 2021, este tipo de violencia representó el 29.9% de los 52,104 casos reportados. En el 2020, la violencia sexual constituyó el 27% de los 35,661 casos registrados, mientras que en el 2019 representó el 22% de los 55,565 casos reportados. Estas cifras muestran una preocupante constante en las cifras de violencia sexual contra menores en el país, lo que hace urgente implementar medidas efectivas para prevenir y abordar esta grave violación de los derechos humanos. 

Expertos en el campo del derecho, la psicología y los derechos humanos coinciden en la importancia de adoptar enfoques sensibles al trauma en los procedimientos judiciales. La Dra. María López, psicóloga especializada en trauma infantil, enfatiza que «la revictimización durante el proceso judicial puede tener consecuencias devastadoras para la salud mental y el bienestar de los menores». En línea con esto, la Dra. Ana García, abogada feminista, destaca que «los sistemas judiciales deben ser diseñados para empoderar a las víctimas y proteger sus derechos, en lugar de someterlas a una segunda victimización».

Ante esta problemática, los procedimientos judiciales deben ser diseñados con un enfoque centrado en las necesidades y experiencias de las víctimas, reconociendo y abordando las desigualdades de género que influyen en su acceso a la justicia.

En este sentido, la implementación de prácticas como las entrevistas únicas y especializadas, que limitan la revictimización al reducir el número de veces que los menores deben relatar su experiencia traumática, son un paso importante en la dirección correcta. Además, la formación especializada de operadores de justicia en cuestiones de género y derechos humanos es crucial para garantizar una respuesta efectiva y sensible a la violencia sexual contra menores.

Abordar la violencia sexual contra menores implica reconocer la intersección entre género, edad y poder, y adoptar enfoques sensibles al trauma que protejan los derechos y la dignidad de las víctimas. Es fundamental que los sistemas judiciales se comprometan con la justicia de género y se centren en empoderar a las víctimas, en lugar de perpetuar su victimización.

Enfoques Sensibles al Trauma

Un enfoque sensible al trauma es fundamental en el tratamiento de casos de violencia sexual contra menores. Este enfoque reconoce el impacto profundo que el trauma puede tener en una persona, especialmente en una menor, y busca minimizar la revictimización durante el proceso judicial. Los procedimientos deben estar diseñados para garantizar que las víctimas se sientan seguras, respetadas y comprendidas. La implementación de las cámaras Gesell en varios lugares del país es un paso en la dirección correcta, permitiendo que los menores brinden su testimonio en un entorno menos intimidante y más controlado.

Entrevistas Únicas y Especializadas

La realización de entrevistas múltiples a menores víctimas de violencia sexual puede ser una fuente de angustia y revictimización. La adopción de la «Guía de procedimiento para la entrevista única para niños, niñas y adolescentes víctimas de abuso sexual, explotación sexual y trata de personas» es un avance significativo.

Este procedimiento no solo reduce el estrés en las víctimas al limitar el número de veces que deben relatar su experiencia traumática, sino que también mejora la calidad de la evidencia recopilada al minimizar las inconsistencias.

Formación Especializada de Operadores de Justicia

La especialización de los operadores de justicia que intervienen en casos de violencia sexual contra menores es crucial. Estos profesionalesProcedimientos Judiciales Adaptados para Menores Víctimas de Violencia Sexual: Enfoques y Mejores Prácticas

La violencia sexual contra menores es una de las formas más devastadoras de abuso, dejando cicatrices profundas y duraderas en las víctimas. La respuesta del sistema judicial a estas situaciones es crucial para garantizar la justicia y la recuperación de los menores afectados. Sin embargo, el proceso judicial puede ser, en sí mismo, una fuente de trauma adicional para las víctimas. Por ello, es imperativo adaptar los procedimientos judiciales para atender de manera efectiva y sensible las necesidades de los menores víctimas de violencia sexual.

Conclusiones

La implementación de procedimientos judiciales adaptados para menores víctimas de violencia sexual refleja un compromiso con la justicia y la protección de los derechos humanos más básicos. Al adoptar enfoques sensibles al trauma y reconocer las complejas intersecciones entre género, edad y poder, podemos no solo ofrecer un camino hacia la recuperación para las víctimas, sino también abogar por un cambio sistémico que erradique la violencia sexual en su raíz.

La violencia sexual contra menores es una grave violación de los derechos humanos que requiere una respuesta integral y multifacética. La implementación de prácticas como las entrevistas únicas y especializadas, junto con la formación especializada de operadores de justicia, representa pasos significativos hacia un sistema judicial más sensible y efectivo. Sin embargo, es fundamental que esta labor se realice en un contexto más amplio de prevención, educación y cambio cultural para construir un mundo donde los niños y niñas puedan crecer libres de violencia y temor.

Nota de pie de página:

  1.  Puede ver el texto aquí: https://iris.who.int/bitstream/handle/10665/98821/WHO_RHR_12.37_spa.pdf?sequence=1

 

*Abogada por la Universidad nacional San Luis Gonzaga de Ica, magistranda en Derechos Humanos en la PUCP, Abogada de violencia contra la mujer y violencia familiar, Asesora Legal del proyecto “Acción Verde”de la organización ciudadana “Accion por Igualdad”, con experiencia de atención de casos de violencia de género, ha elaborado diferentes artículos de opinión sobre derechos sexuales y reproductivos.

**Imagen: PORTADA DE LA GUÍA TÉCNICA PARA EL CUIDADO INTEGRAL DE LA SALUD MENTAL DE NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES VICTIMAS DE VIOLENCIA SEXUAL, R.M N° 868-2022/MINSA.